Robert Parker, el crítico mas influyente y mediático, concedió 95 puntos a su Taberner Iº, la mas alta valoración que ha tenido nunca un tinto andaluz.
Vinos de Andalucía – José F. Ferrer – Una gran bodega y unos vinos de alto nivel y calidad no se improvisan. Tampoco es un trabajo de dos días, requiere mucho tiempo y tener las ideas muy claras. El valenciano Vicente Taberner (En la foto) tenía desde hace tiempo la voluntad de construir una bodega que le permitiera criar unos grandes tintos. Para buscar donde crear su bodega viajó entre los años 1994 y 1999 por toda España visitando las zonas vitivinícolas con gran tradición en tintos. También pateó zonas del Nuevo Mundo, como Argentina y Chile, para al final decidirse por una finca de Arcos de la Frontera. “Esta tierra es una zona espectacular para los vinos tintos y quería que mis vinos sirvieran también para descubrir una nueva comarca” comenta Taberner. Este emprendedor ha tenido la precaución de no dejar nada en su proyecto en manos de la improvisación, pero lo que nunca podía imaginar es que en la primera añada de sus vinos puesta en el mercado, el mas prestigioso y mediático crítico de vinos en el mundo, el norteamericano Robert Parker, le haya dado a su Taberner Iº una puntuación de 95 y a su otro vino Taberner otros 92 puntos. Esto supone un importante impulso en el mercado internacional y también un respetable reto para el futuro, ya que 95 puntos Parker es algo al alcance de solo unos pocos. Al mismo tiempo se ha convertido en el primer vino tinto andaluz que alcanza esa calificación y esto tendrá también su repercusión en el resto de productores.
“Tenía claro el concepto de vino que quería hacer”, comenta Taberner, “y hemos trabajado muy duro para hacerlo realidad”. Este emprendedor vive en Alemania desde hace años dedicado al negocio de la importación de vinos españoles, además de italianos y franceses. Esto le permite tener una idea de por donde caminan los mercados y los gustos europeos.
“El Taberner Iº esta hecho con lo que mas nos gusta de la viña, que una vez seleccionado se trabaja con un aclareo de hasta un 40 %, quedándonos con los mejores racimos y el resto va al suelo” comenta. La primera añada ha sido un monovarietal de uva francesa Syrah que ha tenido una perfecta adaptación a la provincia de Cádiz y de la que se han producido solo 2.769 botellas. Ha fermentado en depósitos troncocónicos de roble francés de 5.000 litros y después se ha sometido a una crianza de 13 meses de barrica francesa. En el futuro, cuando las instalaciones de Huerta de Albalá estén a pleno rendimiento se embotellarán no más de 80.000 botellas. La imagen de presentación fue encargada a una empresa londinense que para la botella se inspiró en las primeras que se usaron en la región de Burdeos.
El segundo vino tendrá una producción con una estimación de embotellado de unas 420.000 unidades y en esta primera añada de 2005 se han embotellado 140.000 unidades. Es también un Syrah y ha tenido una crianza de 9 meses en roble francés.
El comienzo del proyecto Huerta de Albalá se da en 2001 cuando Vicente Taberner compra la finca de 90 hectáreas. En 2002 inicia la plantación de las cepas con las variedades Syrah 60 %, Merlot 20 %, Cabernet Sauvignon 10% y la uva autóctona de la zona, la Tintilla de Rota con un10 %. La viña, que ocupa 75 hectáreas, tiene cuatro tipos de terreno repartidos en una ladera orientada hacia el Pantano de Bornos y que va desde la cota de 100 metros de altura hasta los 200 metros. La plantación tiene una densidad de no más de 3.000 cepas por hectárea que permite un óptimo desarrollo de las plantas. En junio de 2004 se colocó la primera piedra del conjunto bodeguero, que en la actualidad tiene construidos 4.600 metros cuadrados. Los edificios están integrados en el paisaje por su estilo tradicional de cortijo andaluz y por la limitada altura. Hasta el momento Taberner ha invertido 15 millones de euros pero esta cifra irá subiendo en los próximos años hasta que la bodega llegue a su pleno desarrollo. “La experiencia ha sido apasionante”, comenta este nuevo bodeguero, “ha sido como pintar en un lienzo en blanco y todavía la obra está por concluirse”.
Taberner tiene como aliados en la elaboración de sus vinos a la enóloga Milagros Viñegra, nacida en La Guardia, una tierra de una tradición histórica en la crianza de tintos de alta calidad. Ella no se ha echado atrás a la hora de acometer el reto de tener que trabajar con cepas muy jóvenes y en una zona sin experiencia previa en la elaboración de vinos tintos. En la viña la responsabilidad está en manos de Diego Campos y su padre, del mismo nombre, con una larga experiencia anterior en las viñas del Marco de Jerez como las del Caballo de la firma Osborne, pero que aceptaron también el desafío de comenzar a trabajar con casta de uvas foráneas con labores diferentes a la tradicional Palomino Fino de la zona.
Críticos y aficionados, españoles y de fuera de nuestras fronteras, tienen seguro puesta su mirada ante las próximas añadas de Taberner para comprobar que los 95 puntos de Parker no han llegado por casualidad y esperaran su confirmación como un vino entre los grandes.
Hace unos meses tuve noticias de este vino en un vuelo de Madrid a Jerez (en la revista de la compañía aérea). Recientemente organicé una cena en casa, y uno de los comensales me obsequió con una botella de Taberner 2005. Me gustó mucho, y hemos hecho el propósito de acercarnos a las bodegas para conocerlas, aprovechando que vivimos en Cádiz. Enhorabuena al valiente de Vicente Taberner y a su equipo.